Holaaaaaaaaaaaaa!
Supongo que al igual que yo estaréis de los exámenes hasta los mismísimos!!!
Pero bueno supongo que si ha los exámenes se le suman problemas personales... PFFFF.... no hay ni que decir de lo que acaba siendo la última semana de clase.
Bueno siempre me han dicho que me expreso mejor escribiendo relatos que hablando asique... ahí va!
¿De verdad este va a ser mi día a día a partir de ahora?
Dios mío como echaba de menos la cama!! Acababa de volver del viaje de fin de curso y aunque nunca he tenido ningún problema en dormir en camas desconocidas, echaba de menos mi cajoncito. No no soy un perro ni nada por el estilo pero mi cama se guarda como un cajón, ya sabéis, las camas nido de toda la vida. Me acabo de meter en la cama y empiezo a reflexionar, vengo totalmente afónica y no de gritar exactamente. Recuerdo el primer día en el cortijo. Nada más llegar la ''profe'' nos dejó llamar a nuestros papis para decirles que estábamos bien, que acabábamos de llegar pero yo no pude contactar con ninguno asique cuando Sandra habló con su madre le pedí que le dijera a mi madre que ya había llegado. No voy a negar que esa semana fue la mejor de mi vida con diferencia pero las noches, dios mío las noches! Ana, Andrea, Edurne y Sandra me ayudaban a no pensar en que no había podido hablar con mi familia organizando fiestecillas y contando chistes pero no podía tenerlas toda la noche despiertas por mi asique por las noches iba al baño y con la cuchilla de depilarse de Ana empecé a hacer algo que no debí haber comenzado jamás. Me pasaba las noches intentando ahogar mis llantos, cosa que me provocaba una afonía que intentaba justifica gritando mucho al día siguiente, pero lo peor sin duda fue al llegar a casa. Al acostarme sentí el cansancio acumulado durante todas esas noche de insomnio. Pero cuando casi había conciliado el sueño escuché un ligero sollozo. Todas esas noches de insomnio se me vinieron a la cabeza de golpe, como cuando te sacude una ola en el mar. La persona que lloraba estaba intentando ahogar su llanto al igual que había hecho yo unos días atrás. Miré hacia la cama de arriba donde dormía plácidamente mi hermana Laura. Mi padre no sé muy bien porque no estaba en casa osea que solo quedaba... MAMÁ. Agudicé el oído y escuche como intentaba hablar con alguien por teléfono.
- Lo ha hecho......... Si bea si, me los ha puesto......No Carla no lo sabe, ¿cómo se lo voy a decir?...... Si claro, Carla cariño tu padre y yo nos vamos a divorciar, me ha puesto los cuernos.
Mi mundo se derrumbó, ellos.... yo... Laura... ella.... ÉL. Toda la culpa la llevaba una persona, quizá dos. Aún recuerdo que las noches de intentar ahogar los llantos no acabaron cuando volví a casa. Los días siguientes parecía un alma en pena, lloraba y no iba a clase alegando faringitis, que por una parte era cierto, hasta que un día una persona a la que doro me dijo la frase que más me ha ayudado en mi vida: ''Hey princesa, levanta la cabeza que se te cae la corona''. Aún no se lo he agradecido lo suficiente, ni a él ni a mis amigas, porque juntos me devolvieron las ganas de vivir.
Todavía hoy, tres años después no he logrado a decirle a m padre lo que pienso de él, ni lo que me hizo hacer, ni creo que lo haga jamás. Siguen juntos, mis padres digo, creo que mi madre de puro buena es tinta pero bueno supongo que lo prefiero así ¿no?
Os dije que me expresaba mejor mediante los relatos no?
blogibesitos!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario